GENERACIÓN DEL CONSUMO
Qué es la obsolescencia programada
La obsolescencia programada tiene
que ver con aquellos productos diseñados para fallar de forma prematura o
quedarse obsoletos a corto-medio plazo. Generalmente, el fin es vender un
producto nuevo o una actualización del mismo, práctica ya prohibida en algunos
países. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) se opone a este tipo
de prácticas, contrarias tanto al bolsillo de los consumidores como al medio
ambiente.
Todos los productos deberían
fabricarse de la forma más sostenible posible, por ejemplo imponiendo
exigencias específicas de ecodiseño en los productos. Además, deberían durar el
mayor tiempo posible y disponer de piezas de recambio para su reparación.
Cómo surgió la obsolescencia programada
La obsolescencia programada se
habría gestado en los años 20 del siglo pasado, cuando se implantó el modelo de
producción para crear grandes cantidades que se sustituyeran en poco tiempo. En
1924, los principales fabricantes de bombillas de la época creaban el "cartel
Phoebus" con los estándares de producción y venta. Entre otras cuestiones,
se marcaban 1.000 horas de vida media de las bombillas. Antes de este nuevo
estándar, la española Lámparas Z garantizaba 2.500 horas en su publicidad.
Además contribuyó que en la industria del automóvil estadounidense, el
ejecutivo de General Motors, Alfred P. Sloan Jr., sugirió lanzar nuevos modelos
cada año para mantener las cifras de venta.
Consecuencias y qué podemos hacer para evitarlas
La Fundación Energía e Innovación
Sostenible sin obsolescencia programada (Feniss), formada por profesionales
voluntarios de diversos ámbitos, advierte que la obsolescencia programada está
extendida en casi todos los productos. Esta práctica supone un agotamiento de
los recursos naturales, el aumento de emisiones de dióxido de carbono (CO2)
implicadas en el cambio climático, derroche de energía, contaminación, etc. Los
consumidores tienen que gastar y endeudarse cada vez más, y los empleos son de
peor calidad.
La obsolescencia programada forma
parte del actual modelo de consumo insostenible basado en el usar y tirar, que
ha provocado el aumento de las desigualdades sociales y económicas.
Los ciudadanos deben
concienciarse haciendo un consumo sostenible y apoyando iniciativas, como por
ejemplo, la de la organización Feniss, que funciona con donaciones y trabajo
voluntario, poniendo en marcha talleres, "No tires, aprende y
repara", donde se puede llevar un aparato estropeado para arreglarlo de
manera gratuita. Por el momento solo hay en Barcelona, pero su objetivo es
abrir 500 en toda España en establecimientos comerciales cercanos a los
consumidores. Además, preparan una aplicación para el móvil que podrá escanear
el código de barras de los productos y conocer su lugar de fabricación, su vida
útil o el coste aproximado de reparación en caso de avería.
Otra forma de acción ciudadana es
presionar a las administraciones públicas para que la eviten de manera
explícita y apoyen la producción sostenible y local. Como ejemplo, en Francia se
aprobó una ley anti-obsolescencia programada con penas que pueden llegar a los
300.000 euros de multa y tres años de cárcel.
Este video es un corto de animación, que trata sobre una vieja nevera que pierde su picaporte y, frente a la posibilidad de que su dueño lo reemplace, decide huir.
Avances
2016, creación por Feniss del
sello ISOPP que certifica los aparatos sin obsolescencia programada, al que
puede aspirar de forma gratuita cualquier organización o empresa que cumpla un
decálogo de buenas prácticas. Entre ellas, que los productos sean reparables
por un coste menor al de comprar uno nuevo o que su garantía sea superior a los
dos años obligatorios por ley.
27/01/2021, El Ministerio para la
Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el “Plan de apoyo a la
implementación de la Estrategia Española de Economía Circular y a la normativa
de residuos”, en el marco del Plan de Recuperación, ha previsto la realización
de inversiones en el sector empresarial, concretamente en proyectos que puedan
enmarcarse en las principales líneas de actuación de la Estrategia. Dentro de
los proyectos e iniciativas empresariales que pueden tener cabida en el Plan se
encuentra la de desarrollar diseño de productos circulares seguros que
incrementen la durabilidad, reparabilidad, reciclabilidad, luchen contra la
obsolescencia prematura, permitan el recambio de piezas y mejoren su
comportamiento ambiental a lo largo del ciclo de vida.
Marzo 2021. El Parlamento Europeo aprobó el 25 de noviembre de 2020 una ley que precisamente permitía luchar a favor del "derecho a reparar". Esa ley entró en vigor el mes de marzo de 2021, y tiene como objetivo aumentar la vida útil de los dispositivos electrónicos y lograr así un menor impacto medioambiental.
Comentarios
Publicar un comentario